Hay días que crees que el mundo es perverso y que a ti solamente llegan esas reminiscencias.
Sabes que no.
Que no es realidad y que tu verdad se verá revelada.
Hay días jodidos.
En los que no estás dispuesto a creer que el mundo es por y para ti, y que tú formas parte de él.
Y a la vez recibes un mensaje de un amig@:
Estoy mal.
Me siento triste.
¿Quieres que pase a verte?
¿Vienes a tomar un café?
La vida es compleja y simple a la vez.
Todos estamos conectados.
Y cuando así lo vives, no puedes por menos que creer que es algo maravilloso.
Y te emocionas.
Porque les quieres y sabes que esa es su manera de decirte que también te quieren.
Gracias a que estamos aquí y nos entendemos y queremos entendernos.
Gracias a que sabemos que cuidarnos es una tarea que alivia y sana.
Así llega una llamada, un abrazo, un querer, que no se explica con palabras, y a veces ni siquiera se explica en el consciente.
Ámate y serás amado.
Lo demás, para qué.

Tu mereces muchos abrazos, muchos besos y mucho mucho cariño. Yo no se los demás, pero yo no me pienso perder el poder darte todo eso y más. La razón es tan sencilla y bonita como tu. Me siento muy orgulloso de que formes parte de mi vida. Buahhh no te imaginas cuánto. Eres una de esas luces especiales a las que hay que mimar. Aunque a veces tengas mala ostia. Jajajaja
ResponderEliminarJajaja. Mil gracias por tu cariño, nos daremos esos abrazos sentidos.
ResponderEliminarUn placer para mí también que tú seas y lo estés conmigo.
Lo de la mala hostia ya lo hablamos jajaja ��